Sirena en el lago de maracaibo

Publicado en por blks


 

Me llega  esta informacion por correo electrónico y después de reirme hasta el cansancio, la comparto con ustedes para que opinen...

Las siguientes imágenes pertenecen a lo que parece ser el cadáver de una sirena, fue encontrado por pescadores en los manglares de la zona de Los Olivitos al norte del Estado Zulia (Lago de Maracaibo).

Fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad y hermetismo por las autoridades locales sin que se sepa a donde o a que organismo fue trasladado. El cuerpo mide aproximadamente 1.70 m. de largo.

En uno de los acercamientos se puede apreciar que el espécimen podría ser macho, contrario a la creencia que tenemos de que son hembras y por lo tanto a este ejemplar no se le observan senos o protuberancia alguna.

Estas imágenes fueron tomadas por un trabajador de una contratista petrolera que realiza trabajos de mantenimiento en el sector quien llegó al sitio antes que las autoridades y oculto su cámara para que no fuera confiscada.

Aunque la prensa y los medios no hacen mención de este hallazgo, por lo que da a pensar obviamente no ser cierto, resulta que no sólo en Venezuela se encontró la sirena, también en Swazilandia, Campeche, Sudáfrica y las Islas Filipinas... ahora, la pregunta es:

¿Cuál de todas es la real?









 El origen de las sirenas

Sus orígenes como hemos dicho se inician en los primeros tiempos de la cultura griega, en este punto vale destacar que lejos de lo que se piensa, las sirenas no eran las jóvenes mujeres mitad pez que actualmente reconocemos sino que eran seres mitad mujer y mitad ave, esto debido quizá a la relación primigenia (que ha perdurado en el tiempo) de la belleza del canto de estos seres con el trinar de las aves.

No obstante, con el tiempo, su forma fue mudando y las primeras descripciones de las actuales sirenas tal y como las conocemos las encontramos en el poema épico de Homero, en
la Odisea.

Homero nos dice: "Encantan a los mortales que se les acercan. ¡Pero es bien loco el que se detiene para escuchar sus cantos! Nunca volverá a ver a su mujer ni a sus hijos, pues con sus voces de lirio las sirenas lo encantan, mientras que la ribera vecina está llena de osamentas blanqueadas y de restos humanos de carnes corrompidas..."

Aquí las sirenas obtienen sus dominios en el mar y por supuesto, la fama de encantadores y peligrosos seres para los navegantes y marinos.

Las sirenas de Colón y Smith

Sin embargo, no debemos viajar 2,800 años en el tiempo para hallar referencia de estos seres, uno de los registros más actuales que se tienen fue el escrito por el navegante italiano, Cristóbal Colón, quien aseguró en 1493 que había visto una sirena frente a las costas de la Florida.

Colón afirma: “El día pasado, cuando el Almirante iba a Río del Oro, dijo que vio tres sirenas que salieron bien alto de la mar, pero no eran tan hermosas como las pintan, que en alguna manera tenían forma de hombre en la cara. Dijo que otras veces vio algunas en Guinea, en la costa Manegueta".


Como puede verse, el mito de las sirenas, en el siglo XV, aún tenía vigencia tanto como en el siglo XVII, cuando el explorador John Smith, afirmó también haber presenciado a uno de estos bellos seres a punto de sumergirse en las aguas del mar Caribe. Las describió como seres de cabellos largos y verdes, atractivos, que fácilmente podían encandilar a cualquier hombre que las viera.

Vestigios de las sirenas

Sumado a todo esto, hay navegantes que afirmaron en su tiempo incluso haber capturado a estos seres.

En Venecia un escrito de 1432 dice lo siguiente:

“El ser capturado esta noche por un grupo de marinos concuerda con las conocidas sirenas, es una mujer de cabellos y ojos negros, sus piernas están cubiertas por duras escamas y terminan en una sola extremidad con forma de cola de pez. No había forma de comunicarse con ella, su rostro mostraba el dolor y la necesidad de volver al agua, intentamos sacar algunas de estas escamas pero sus gritos y los movimientos desesperantes voltearon a los 3 marinos que la sostenían. Esto me conmovió enormemente y decidí regresarla nuevamente al agua."


Lógicamente, este extraño hecho, puede ser calificado como fraude, tanto como el supuesto fósil de una sirena enana encontrado en las islas Fiji, que a pesar de la inicial curiosidad que ocupó en el mundo científico no pasó de ser un bien elaborado fraude.

 

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